Escrito el 13 de enero del año 2010
Hola Ciro, necesito que me escuches. Sé que siempre que estas dispuesto a seguirme, escucharme y hacerme caso, terminas sintiendo rabia conmigo. Pero no tengo la culpa de que las cosas no salgan como lo habíamos planeado. La vida es simplemente así, le gusta jugarnos bromas pesadas, hacernos ilusionar y de repente, nos quita todo para volver a empezar desde cero, juntando los pedazos que quedan de mi. Sé que me habías hecho caso y juntos formamos una fantasía soñada, donde vos encontrabas felicidad y donde yo encontraba una cura para el dolor, pero fue simplemente eso, una fantasía que se desmoronó como tantas otras. No puedo olvidar nada, nada de lo que habíamos imaginado juntos y no me pidas en este momento que te deje en paz, porque no lo vas a conseguir. Voy a quedarme en lo profundo de tu ser, aunque te moleste, para que no olvides el cariño que juntos habíamos armado.
No te vas a librar de mi, podés intentarlo si eso te da un mínimo de esperanza, pero te aseguro que no pienso irme. Ni tampoco te vas a olvidar de lo que sentís. No olvides tampoco escucharme como ahora, cuando estés perdido y sin razón alguna, hablame y te responderé con sinceridad.
Sabés muy bien quien soy, soy tu corazón.
Al leer esto no puedo abstenerme de comentar. Ciro, sabes muy bien que te conviene y que no, que te hace daño y que te hace sentir bien, no sos un nene de 4 años, ya pasaste esa etapa. Siempre recurrís a mi en última instancia, y eso la verdad me molesta. No entiendo porque no confías en mi desde el primer momento y me dejas guiarte, ayudarte y darte consejos. Sabes que sería incapaz de abandonarte, te sigo donde vayas y siempre estoy a tu lado.
Las ilusiones y esperanzas son solo una estupidez, deja de vivir de utopías que ni vos mismo te las crees. Madurá de una vez, dejá de ser tan soñador, apoyá los pies en la tierra de una vez. ¿Cuántas veces mas te lo tengo que decir?. Siempre terminas igual por seguir lo que te dicta tu corazón: triste, arruinado y con ganas de abandonarte. Parece que te gustara sufrir siguiendo esos pasos, pero te tengo noticias: no conseguis nada haciéndolo. Por eso te digo, y escuchame atento, olvidá todo lo que habías soñado, imaginado, pensado y valorate un poco más.
Cuando necesitas más dosis de realidad avisame que tengo para rato. Me tenés agendado en tu celular como "La razón"...
viernes, 5 de marzo de 2010
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