Escrito el 20 de enero del año 2010
Ahora sí, digo basta. Cansado, no puedo seguir así.
Si antes dije basta en tono de broma, es ahora cuando lo digo en serio.
Suenan los acordes de una guitarra de una triste canción, apenas logro distinguir la melodía, lejos mi mente vuela a mil, sin mostrar intención alguna de detenerse. Todas las noches lo mismo, ¿En qué sitio específico está mi ser? ni siquiera yo mismo tengo la respuesta a lo que me pregunto. Hacia cualquier lado donde miro, siento las miradas de todos posándose sobre mi, incómodo trato de disimular y caminar por los senderos esperados.
A pesar de la gran confusión y oscuridad que me rodean, poco a poco un pequeño rayo de luz ingresa nuevamente a mi vida para rescatarme de ésta situación, para aliviarme, para eliminar mi noche mas oscura y temida. La gravedad hace aterrizar todos mis sueños y me empuja hacia bajo, intento resistirme, mas no puedo derrotarla. La realidad se aproxima a toda velocidad, a punto de chocar con mi mente, encuentro fatal.
Pero siento que no puedo rendirme ahora, no en éste momento, no justo ahora. Lo que necesito es demostrar mi mejor cara ante los hechos, como ya lo he hecho en el pasado. Una falsa sonrisa se posa en mi cara, falsa felicidad brilla en mis ojos, y todo parece volver a la normalidad, normalidad que me aterra vivir. Vivo momentos que me rescatan de tu abismo, al final del día caigo nuevamente, solo es un entrenamiento para volver a salir al día siguiente. Todas mis reglas quebraste, todo lo que había construido derrumbaste, pero es el riesgo que asumí y ahora debo pagar.
jueves, 4 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario