Pasan las horas y veo la lluvia,
aquella que tanto te gustaba,
el cielo refleja mi nostalgia,
de la cual no tengo escapatoria.
Tú siempre fuiste así, yo no lo entendí,
nuestros sueños fueron imposibles de seguir,
las dudas que me invadian debí oir,
las promesas fueron un ir y venir,
ya no quiero seguir así,
por ti hasta mi alma perdí.
Tus tontos juegos me han quitado todo
y tu no eres capaz de sentir dolor.
Siempre tan incrédulo por las mañanas,
supongo que no perdía la esperanza,
apenas si me mirabas y hablabas,
te marchabas sin despedirte y regresaba mi tristeza,
pensar en ti evitaba, mas tu voz esperaba.
Disculpa si estas palabras no te agradan,
pero estoy seguro que no te dañarán,
simplemente estoy diciendo la verdad,
ambos sabemos que el cariño se ha marchado,
pero el pasado nos ha dejado marcados.
Tus juegos ya no pueden más dañarme,
no pueden porque, no pueden porque,
ya has conseguido hundirme.
¿Ya es tarde para que te arrepientas?,
ahí mismo está la respuesta.
Siempre tan incrédulo en las mañanas,
pero un día logré despertar.
sábado, 27 de febrero de 2010
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