Ambos se miraban, sabiendo que seria su última conversación, ninguno era ajeno al hecho de que ya era tarde para volver el tiempo atrás.
-Sólo una noche te pido, nada más. No me importa lo que pienses de mi, arrancame el dolor que siento dentro, has de mi existencia algo menos miserable, dime que no importa el mañana, solo este momento. Quiero sentirte una sola vez, luego me borraré de tu vida para siempre, nunca más me verás, ni siquiera te molestaré.
-¿Por qué tuviste que decir todo cuando ya es tarde?, fuimos dos estúpidos, eso fuimos. Eras tan perfecta, me moría por tenerte, nunca demostré nada por temor a arruinar nuestra amistad y ahora que alguien aparece en mi vida me confesás todo. ¿Con qué sentido?, pareceria que disfrutás hundirme cada vez que logro tener un respiro de felicidad, no te entiendo sinceramente. Cada palabra que pronuncias deseaba oírla meses atrás. Hoy simplemente son puñaladas para mi corazón, dejame en paz y andate, no necesito verte ni escucharte, no ahora, te lo ruego no me atormentes mas, dejame ser feliz.
-Creeme cuando te digo que me moría por estar con vos, tu boca perfecta pronunciando cada palabra en nuestras conversaciones me enloquecia, tu mirada llena de cariño y ternura de la cual me consideré merecedora me atrapada, tus manos perfectas deseaba sentir recorriendome, sentir tu cuerpo abrazado junto al mio era mi mayor sueño. Sin vos enloquezco cada día un poco más, ya no sé ni quién soy ni en qué me he convertido. No soy ni la sombra de lo que un día fuí, todo de mi te has quedado, entiendelo por favor.
-Andate, pará por favor, estás derrumbando uno a uno mis nuevos proyectos y sueños. ¿Por qué ahora?. ¿Por qué no fuiste valiente de confesarlo todo antes?. Ahora ya es tarde, la vida nos ha puesto en distintos caminos y no quiero ser alguien miserable el resto de mis años.
-Cómo eres capaz de decir semejante cosa, yo solo te haría feliz y lo sabés bien, busca en tu interior, ambos conocemos la respuesta. No te pido fidelidad. No te pido amor, los 2 sabemos que somos miserables y el amor solo nos haría felices, algo que decimos buscar pero que no queremos conseguir porque dejaríamos de identificarnos. No te pido cartas de amor ni rosas cada semana de tu vida. Tampoco te pido que pretendas que todo está bien. No te pido que pienses en mi cada minuto de tus días, no te pido ser tu motivación para mejorar, no pido ser la única en tu vida, no pido que vuelvas a hablarme despues de esta noche. Solo te pido algo de compasión por mi, sólo eso, compasión. Mirame, no soy capaz de ocupar un rol central en tu vida, pero soy capaz de pasar esta noche creyendo tener el papel de primera actriz para mañana solo darme cuenta de que soy alguien mas del elenco. Quizás mañana sea más miserable que hoy, lo reconozco, pero no puedo ya seguir así.
-Somos 2 personas que viven con el dolor como aliado, nos acostumbramos a sentirlo día tras día. Estoy harto de cometer errores y sentirme peor conmigo mismo, no quiero más odiarme a mi mismo. Lo que me pides no puedo dartelo, mañana quedaríamos marcados para siempre y llamame cobarde si quieres, pero no puedo. Estoy cansado de compadecerme por los demás, ya ni siquiera me valoro a mi mismo, no soy nada mas que alguien que vive por vivir y sin rumbo alguno. Mis pensamientos se convierten en olas que inundan mi mente y tu solo eres un recuerdo ahogandose. Siento la necesidad de rescatarte y de saber que luego solo seguirás atormentandome pero al mismo tiempo quiero hundirte en lo más profundo y oscuro de mi, todo lo que dices quiero borrar, tu mirada quiero olvidar, tu voz deseo no escuchar. Ya es tarde, esta noche no significaría nada para mi, solo un error más que no estoy dispuesto a cometer.
En los ojos de ambos se divisaban las lagrimas floreciendo como flores en una primavera ausente, dolor convirtiendose en espinas que los dañaban sin piedad, miseria carcomiendoles el alma, tristeza envolviendolos en la oscuridad mas suprema jamas vista. El se levantó y le abrió la puerta, ella comprendió que ya era tarde, esa noche solo sirvió como una puñalada para ambos.
domingo, 28 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario